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JUZGADO LETRADO EN LO CIVIL DE 14º TURNO

SENTENCIA Nº 33

Montevideo, 7 de agosto de 2018

VISTOS:

Para sentencia definitiva de primera instancia estos autos caratulados “FERREIRA, WALLY C/ AROCENA CLARA ANA – DAÑOS Y PERJUICIOS” -IUE 2 – 13576/2017.

RESULTANDO:

1) A fs. 148 compareció la Sra. Wally Ferreira Raineri y promovió demanda de daños y perjuicios contra Ana Luisa Arocena, manifestando en lo medular que: el día 7/1/2014 en circunstancias en que la compareciente cruzaba por la calle Paraguay habilitada por el semáforo allí existente, fue embestida por el vehículo matrícula AAJ 1570 conducido por la demandada Ana Arocena. Expresó que a consecuencia del impacto sufrió politraumatismos graves, y otras lesiones. A consecuencia de las cuales debió estar un año en cama, utilizar pañales, bañarse en cama y estar completamente dependiente de terceras personas para realizar las actividades básicas.
Y por las razones desarrolladas a fs. 148/150, solicitó que se ...


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JUZGADO LETRADO EN LO CIVIL DE 14º TURNO

SENTENCIA Nº 33

Montevideo, 7 de agosto de 2018

VISTOS:

Para sentencia definitiva de primera instancia estos autos caratulados “FERREIRA, WALLY C/ AROCENA CLARA ANA – DAÑOS Y PERJUICIOS” -IUE 2 – 13576/2017.

RESULTANDO:

1) A fs. 148 compareció la Sra. Wally Ferreira Raineri y promovió demanda de daños y perjuicios contra Ana Luisa Arocena, manifestando en lo medular que: el día 7/1/2014 en circunstancias en que la compareciente cruzaba por la calle Paraguay habilitada por el semáforo allí existente, fue embestida por el vehículo matrícula AAJ 1570 conducido por la demandada Ana Arocena. Expresó que a consecuencia del impacto sufrió politraumatismos graves, y otras lesiones. A consecuencia de las cuales debió estar un año en cama, utilizar pañales, bañarse en cama y estar completamente dependiente de terceras personas para realizar las actividades básicas.
Y por las razones desarrolladas a fs. 148/150, solicitó que se condene a la demandada a pagar en concepto de daños y perjuicios derivados del accidente de tránsito la suma de; $ 1.000.000 por concepto de daño emergente ya devengado, y $ 1.282.500 por concepto de daño moral

2) Habiéndose conferido traslado de la demanda (v. fs. 153) la parte demandada evacuó el mismo y abogó por el rechazo de la pretensión expresando en lo medular que: en el caso se habría verificado un ‘hecho de la víctima’, pues la actora accedió en forma intempestiva a la calzada sin percatarse de la presencia del vehículo de la demandada. Y controvirtió la procedencia y cuantía de los daños reclamados. Asimismo, solicitó que se descuente el importe de $ 99.827 que percibió la accionante por concepto de indemnización SOA, con reajuste desde la fecha en que fue abonada.

3) Tal como surge de fs. 172/173 se celebró la audiencia preliminar correspondiente. Y una vez diligenciada la prueba, se formularon alegatos y se señaló fecha para el dictado de sentencia.

CONSIDERANDO:

1 - En primer término, corresponde tener por probado que en las circunstancias de lugar y tiempo relatadas en la demanda, el vehículo del demandado embistió a la Sra. Wally Ferreira mientras esta cruzaba la calzada por un cruce peatonal, habilitada por la luz verde del semáforo.

2 – En función de ello, realizando el encuadre normativo de dichas circunstancias, resulta procedente tener por configurada la existencia de un hecho ilícito (una conducta de la demandada Ana Arocena, que importó la invasión en la esfera jurídica ajena, esto es que afectó derechos subjetivos del actora). Y corresponde tener por acreditada la culpa de la demandada (la violación de reglamentos que imponen deberes de cuidado) en la medida que la conductora del vehículo MAT AAJ 1570 revestía la condición de guardián (art. 1324.5 C.C.) y violó la normativa de tránsito que exige a los conductores ceder el paso a los peatones en el cruce peatonal, máxime cuando ingresan al mismo realizando una maniobra de giro habilitada por un semáforo en verde. Y cabe concluir asimismo, que fue esa conducta ilícito culposa la causa adecuada del evento dañoso acontecido.

3 – Por otra parte, corresponde puntualizar que la ‘culpa de la víctima’ invocada por el demandado en el escrito de contestación, no resultó acreditada en autos, y era carga de la parte demandada en todo caso, acreditar dicho extremo.

4 – Ahora bien, en lo que refiere a los daños reclamados, corresponde ingresar al examen de los mismos, procediendo exclusivamente la indemnización de aquellos daños que hayan sido causados por el ilícito culposo de autos. Y en tal sentido, cabe tener presente que el punto neurálgico de la pretensión formulada en el subexámine, radica en determinar si la totalidad de las afecciones de la parte actora fueron causadas o no por el impacto del vehículo del demando, o si tuvieron su origen en otras circunstancias ajenas al siniestro en examen.

5 – Sobre si existió una predisposición de la víctima, que incidiera causalmente en las afecciones padecidas:
5.a - A juicio de este decisor, estando a lo dictaminado por la Perito designada en autos, la causa de la fractura fue el impacto pues como señaló la Dra. Manikowski: “… este tipo de fracturas, estallido, se producen por impacto directo …” (ver fs. 243). Y continuó señalando: “… La artrosis degenerativa previa no constituyó estado anterior alterado favorecedor de la fractura. … Quien suscribe establece nexo causal de certeza entre el siniestro, las lesiones y el estado actual por cumplirse con los criterios de estado anterior …” (fs. 244).
5.b - Sin perjuicio de lo cual, la situación de traslado en silla de ruedas de forma irreversible, no habría sido una consecuencia causada por el ilícito culposo de autos, pues, como señaló la Perito a fs. 243: “… La situación actual de traslado en silla de ruedas … es posible que se deba al callo óseo vicioso, artrosis postraumática …” , en razón de lo cual tal situación de traslado en silla de ruedas de forma irreversible, no será considerada como causada por el ilícito culposo en examen, a los efectos de estimar el daño moral, sino por circunstancias posteriores el trauma (postraumáticas) y ajenas por ende al ilícito culposo de autos.

6 – Sobre el daño emergente reclamado:
6.a – En lo que refiere el daño emergente, se observa que tal como enseña Gamarra, dicho perjuicio es un tipo de daño patrimonial que produce una disminución inmediata del patrimonio, una ‘pérdida positiva’, refiere a los gastos y erogaciones que debe pagar la víctima como consecuencia del accidente. (Gamarra, T.D.C.U., t. 23, ed. F.C.U., Montevideo, año 1991, p. 20. Ver asimismo Ordoqui, G. ‘Derecho de Daños, t. 4, p. 434, ed. La Ley, Montevideo, 2013).
Así, López Mesa considera que el daño emergente en cuanto tal, más que una indemnización es un reintegro de gastos de las sumas pagas o que se pagarán para reparar el daño. (López Mesa, ‘Elementos de la Responsabilidad Civil’, Bogotá, ed. Javeriana, 2009, p. 114).
Y explica Gamarra, que todo gasto que sea consecuencia del evento dañoso genera un crédito en favor de la víctima. Esta regla solo requiere dos ulteriores precisiones: la erogación debe ser necesaria y razonable. (Gamarra, J. T.D.C.U., t. 23, p. 20).
6.b – En la pretensión en examen, a los efectos de estimar el daño emergente se adujo que se debió costear la internación de la accionante durante 4 meses en una casa de salud; la contratación de una persona para tareas de limpieza y mandados; gastos de traslados a la mutualista y gastos por concepto de medicamentos; gastos de comida preparada ante la imposibilidad de cocinar; gastos por alquiler de silla de ruedas, gastos por deterioro de objetos personales en el accidente(lentes) y gastos de órdenes y tickets por fisioterapia, consulta a psicólogo, pañales, etc.
6.c - De la prueba diligenciada en autos surgen agregados diferentes comprobantes de compras y facturas por el importe de $ 140.000, y de las declaraciones prestadas por los testigos: Legorburu, Lanzzi y Oviedo (ver constancia de declaración a fs. 216 y escuchar registro de audio en sistema audire) surgen acreditados los gastos relatados en la demanda, por el período aproximado de un año.
6.d - Ahora bien, se observa que en el caso, no existe una relación clara, completa y prolija de la documentación aportada y los gastos alegados, sino que se aportan en forma indiscriminada todos los documentos que refieren a gastos, y se reclama, sin hacer una adecuada relación entre los gastos invocados y la documentación aportada.
6.e - Así las cosas, y ante las dificultades probatorias que los referidos rubros generan, por tratarse de costos donde es difícil la prueba específica y detallada, y las dificultades de llevar cuentas al respecto (Gamarra, J. T.D.C.U., t. 23, p. 195/196; 198/199 y 208/209) se valorará la documentación aportada y las declaraciones testimoniales obrantes en autos conforme a las máximas de la experiencia y se partirá de una estimación mensual (prorrateando aquellos gastos que no habrían acontecido todos los meses) de gastos por todo concepto (internación en casa de salud; traslados; órdenes y tickets por medicamentos y fisiatra; alquiler de silla de ruedas; empleada doméstica; pañales; consultas a psicólogo, deterioro de efectos personales en el accidente, etc.) en el equivalente a $ 15.000 mensuales. Y se computarán los gastos realizados en los 12 meses posteriores al accidente ($ 15.000 x 12 = $ 180.000).
6.f - En suma, se estimará la totalidad del daño emergente padecido por la actora, en el importe de $ 180.000.
6.g - En cuanto al reajuste del D.L. 14.500 y el cómputo del interés legal del rubro en cuestión, este sentenciante adhiere a la corriente doctrinaria y jurisprudencial que postula que tanto el reajuste como los intereses legales deben calcularse desde la exigibilidad de la obligación reparatoria (Larrañaga, ADCU, t. 22, p. 431 y ADCU, t. 25, p. 652; Gamarra, LJU, T. 25, p. 75; T.D.C.U. t. 18, p. 49 y Responsabilidad Contractual, T. 1, págs. 277 y ss.; Carnelli, RDJA, T. 68, p. 267 y ver sents. de la S.C.J. Nos. 183/2004, 74/2005, 52/2007, 74/2008, 43/2009, 91/2010 y 4.082/2011 y 212/2015, entre muchas otras). Y si bien no se desconoce que en lo que refiere a los rubros reclamados por daño emergente, es la fecha de pago, la que indica a partir de cuándo se generó el gasto (que se pretende actualizar) y, el perjuicio por no disponer del capital (resarcible mediante el pago del interés legal). Ante las dificultades prácticas que ello implicaría en el subexámine, (siguiendo el criterio adoptado por el TAC 5° en sent. 45/2012 para los gastos indocumentados) se estima razonable fijar la fecha de inicio de cómputo del reajuste y de los intereses, en el punto medio aproximado entre la fecha del evento dañoso (7/1/2014) y la fecha de la sentencia (7/8/2018), esto es: 7/4/2016.

7 - El daño moral reclamado:
7.a - Cabe tener presente que como observa Zabala De González, así como el daño patrimonial es una modificación disvaliosa del patrimonio, que se traduce en un modo de estar diferente de aquél en que se encontraba antes del hecho, como consecuencia de éste y económicamente perjudicial. De modo análogo, “… el daño moral es una modificación disvaliosa del espíritu en el desenvolvimiento de su capacidad de entender, querer o sentir, que se traduce en un modo de estar de la persona diferente de aquél en que se encontraba antes del hecho, como consecuencia de éste y anímicamente perjudicial…”. (Zabala De González, M., ‘Resarcimiento de daños’, ed. Hamurrabi, Bs. As. 1991, t. 2.a p. 37).
7.b – Y en lo que refiere a la cuantificación del daño moral, es del caso, tener presente las diez reglas que el Maestro argentino y santafesino Jorge Mosset Iturraspe ha sintetizado a tales efectos: "... 1) El daño inconmensurable: es una contradicción porque se intenta mensurar el daño moral y de allí lo complejo de esta actividad. 2) Un piso flexible: la indemnización no debe ser tan baja, tan insignificante que aparezca como una indemnización meramente simbólica y cada Juez sabrá cuál es su piso flexible. 3) Un techo prudente: ni tan elevada que parezca extravagante y lleve a un enriquecimiento injusto, a una situación que nunca se gozó. Entonces la idea se aproxima a otro criterio de flexibilidad, ‘que tenga piso, que tenga techo, que tenga razonabilidad’. 4) Dentro del contexto económico del país: no estamos diciendo que el derecho debe ceder frente a una interpretación económica, pero nos parece que un juez no puede ignorar estas cuestiones. 5) Una prueba convincente, firme y clara: para que un Juez otorgue una indemnización por daño moral tiene que estar convencido de que ese daño moral ha existido y para eso somos abogados, para arrimar al caso los hechos, que los Jueces sabrán decir el derecho. 6) Capacidad morigeradora del Juez: ello quiere decir que el Juez puede bajar, pero también aumentar, depende de las circunstancias del caso. 7) Criterio de equidad y las circunstancias particulares: una cuantificación del daño moral no puede prescindir del condenado a pagarla y de las circunstancias porque esto está en la justicia equitativa. 8) Necesidad de consenso: se aconseja el uso de la informática, no la uniformidad, para establecer una especie de estadística donde se vayan catalogando los daños morales más comunes. 9) Seguridad y predecibilidad de los fallos: tenemos que predecir cuanto nos darán los jueces por nuestros daños morales, los que estamos haciendo objeto de la pretensión. La seguridad está en la predecibilidad. 10) Coherencia de las decisiones: una misma indemnización para casos similares, lesiones análogas tienen que ser reparadas de manera análoga, de lo contrario no hay cuantificación del daño moral …”. (Citado por Ritto, G., ‘La cuantificación del daño moral. Un abordaje novedoso y ejemplificador’, LA LEY, 2008-B, 334).
7.c - En el caso de autos, se reclamó por concepto de daño moral padecido por la accionante, el importe equivalente a U$S 45.000 en pesos uruguayos.
7.d - De la pericia obrante en autos (fs. 238/244), surge acreditado que la Sra. Wally Ferreira a los 70 años de edad, padeció fractura multifragmentaria, conminuta, de extremidad superior de tibia y peroné izquierdos. Fue tratada en forma quirúrgica con una fijación interna con metal, con aceptable resultado anatómico. Estuvo internada, debió realizar fisioterapia, usar andador y silla de ruedas. En lo que refiere a las secuelas, según el dictamen pericial obrante a fs. 244, quedó con: “… limitación funcional de rodilla prácticamente rigidez en 90°: 65% de menoscabo; por material de osteosíntesis en pierna 5%. …”. Y anotó asimismo la Perito designada en autos que “… en la entrevista surgieron elementos de repercusión psicológica (tristeza, llanto) que se estima en valor 4 (medio, en escala de 1 a 7). …”
7.e - Y por otra parte, las declaraciones testimoniales diligenciadas en autos, permiten corroborar los padecimientos referidos por la accionante en su demanda, así como los dolores y la angustia padecidos a causa del siniestro.
7.f - Así las cosas, a fin de establecer el monto del daño moral en el subexámine, se tendrán en cuenta las circunstancias particulares del caso y los precedentes judiciales existentes en relación a situaciones similares, y de conformidad con las reglas reseñadas precedentemente (elaboradas por Mosset Iturraspe), se estimará el daño moral reclamado en autos por Sra. Wally Ferreria en una cantidad en pesos uruguayos, equivalente a U$S 12.000 según cotización del dólar tipo vendedor ($ 21,32) a la fecha del evento dañoso (7/1/2014) (U$S 12.000 x 21,32 = $ 255.840).
7.g - La referida cantidad adeudada en moneda nacional por concepto de daño moral ($ 276.900), deberá actualizarse conforme al D.L. 14.500 y generará intereses legales desde la fecha del evento dañoso (7/1/2014) hasta su efectivo pago. (Cfme. Larrañaga, ADCU, t. 22, p. 431 y ADCU, t. 25, p. 652; Gamarra, LJU, T. 25, p. 75; T.D.C.U. t. 18, p. 49 y Responsabilidad Contractual, T. 1, págs. 277 y ss.; Carnelli, RDJA, T. 68, p. 267 y ver sents. de la S.C.J. Nos. 183/2004, 74/2005, 52/2007, 74/2008, 43/2009, 91/2010 y 4.082/2011 y 212/2015, entre muchas otras).

8 – Finalmente, se observa que asiste razón a la parte demandada en cuanto a que corresponde descontar el importe de $ 99.827 que la Sra. Wally Ferreira recibió el por concepto de indemnización SOA, con fecha 19/5/2014, con el reajuste correspondiente desde que dicha cantidad fue abonada.

9 - Que habiendo sido correcta la conducta procesal de las partes no se impondrán sanciones procesales en la instancia.


Por los fundamentos expuestos, y de conformidad con las disposiciones normativas citadas.

FALLO:

1° - Amparando parcialmente la demanda y en su merito condenando a la demandada Ana Luisa Arocena a abonarle a la actora Wally Ferreira:
A) Por concepto de daño emergente: el equivalente a $ 180.000 con el reajuste del D.L 14.500 y los intereses legales desde el 7/4/2016 hasta su efectivo pago.
B) Por concepto de daño moral, el importe en pesos uruguayos de $ 255.840 (equivalentes a U$S 12.000 según cotización del dólar tipo vendedor a la fecha del evento) con el reajuste y los intereses legales previstos por el D.L. 14.500, desde la fecha del evento dañoso (7/1/2014) hasta su efectivo pago.
C) Descontándose de las sumas objeto de condena, el importe de $ 99.827, reajustado conforme al D.L. 14.500 desde el 19/5/2014.
2° - Sin especial condenación en costas y costos.
3° - Consentida o ejecutoriada, expídase testimonio y oportunamente archívese.
4° - Honorarios fictos 3 BPC.


Dr. Fernando Raúl TOVAGLIARE ROMERO - Juez Ldo. Capital

DDU - CASO - JPP - 11285